¨Kandinsky en 1910 se preguntaba hacia dónde se dirige la vide encerrada en las obras de arte; las personas leen libros, van a los museo: >>Luego se marchan, tan pobres o tan ricas como entraron , y son absorbidas inmediantamente por sus intereses, que nada tienen que ver con el arte. ¿Por qué vinieron? Cada cuadro encierra misteriosamente toda una vida con muchísimos sufrimientos, dudas, horas de entusiasmo y de luz. ¿Hacia dónde se dirige esta vida ? << El artista crea no como un mero entretenimientop o distracción; lo hace porque tiene que expresar una intuición de realidad y desea compartirla con los demás seres humanos. Las imágenes simbólicas del arte hacen transmisibles esos ámbitos de realidad creada. Instauran mundos y tramas relacionales de sentido que trascienden en el marco espacio-temporal en el que fueron creados y nos abren nuevas posibilidades de participación, recreación y goce. Esta riqueza del arte esbozada apunta a la tarea compleja de la reflexión de estas páginas.
Definitivamente es intrigante, el porque la gente visita los museos, Kandinsky tiene un muy buen punto al decir “Las personas van a los museos y luego se marchan tan pobres o tan ricas como entraron..”. Y si, todo esto me hace preguntarme, que es lo que nos llama tanto la atención y que nos hace asistir a los museos. Yo en lo personal lo disfruto mucho, pero puedo entender que mis primos de 6 años, se pregunten ¿Porqué les gusta ir a los museos?
Y precisamente, ¿Qué es lo que obtenemos como espectadores de lo ajeno que nos parece tan fascinante? Es una pregunta díficil de responder, ya que el arte siempre presenta una parte enigmática, que a todos nos llama mucho la atención pero que no sabemos con exactitud que es.
El hecho de visitar un museo y ver obras de distintas épocas y artístas nos atrae por un lado, porque nos muestra la forma de ver la vida o de entender la realidad de una persona en un determinado momento. Es por eso que es tan interesante ir al Prado por ejemplo y disfrutar de todas las pinturas que ahí se encuentran y que nos permiten entender determinados contextos y formas de ver la vida o realidades de diferentes artístas. Nos permiten además, transportarnos a ese mundo y a esos tiempos para entender su forma de vida, me pregunto ¿A quién no le va a gustar poder viajar en el tiempo a través del arte?
El arte contemporáneo, tal vez cambie bastante éstas nociones, ya que en ese caso no es viajar en el tiempo lo que nos interesa, si no definitivamente el hecho de poder, de alguna manera, entrar a la mente de alguien más y poder pararnos desde ahí a entender el mundo. Desde las cosas más aparentemente locas del arte contemporáneo hasta las más simples, todas ellas nos permiten ser parte de la mente de alguien más como si estuvieramos dentro de la película de John Malcovich.
Cada persona teniendo sus propias interpretaciones y tomando en cuenta su propia subjetividad, que es otro tema, pero definitivamente el arte es algo que nos permite entender el mundo desde una perspectiva que no es la propia.
El hecho de ver una película por ejemplo, nos permite ver el mundo desde la subjetividad de alguien que tenía algo que expresar y decició compartirlo a los demás.
No hay nada más increible que eso. Poder entender el mundo desde alguién más que no seamos nosotros mismos, a mi me parece maravilloso y no deja de impresionarme.
Si, se puede decir que definitivamente, visitar un museo no nos hace ni más ricos ni más pobres, pero indudablemente nos dá algo, que no se puede medir con números ni cifras y que sin embargo, nos hace sentir felices aunque sea temporalmente.
El arte no nos hace mejores personas ni tampoco más ricas, pero si es un alimento para el alma y es además un excelente medio para abrir nuestras perspectivas a otros mundos.
El hecho de tener en frente una gran obra de arte, siempre nos hace “sentir” y es algo que va más allá de las palabras. No es tan fácil como decir, me hace sentir cosquillas en el estómago, pero es una sensación frente a algo que por su contexto, por su historia o por su simple belleza nos hace sentir “algo”, que para cada quién es diferente, pero que no podemos negar porque es un sentimiento que está ahi.
Podríamos hablar en este momento de lo “sublime”, que es estríctamente un termino surgido de la retórica clásica:
“La naturaleza a inspirado en nuestras almas, un amor insaciable por todo lo que es más grande y más divino que nosotros mismos. Por eso, el mundo entero resulta insuficiente para el pensamiento y la contemplación, con frecuencia la imaginación sobrepasa los límites del espacio y la grandeza y la belleza de cuanto nos rodea, nos hace percibir de inmediato el fin para el que hemos sido creados”. Longino, Siglo III d.c.
Cito a Longino con respecto a lo sublime, porque es precisamente el arte en su sentido más honesto y puro, lo que sobre pasa nuestra facultad de comprehensión, y que no puede ser simplemente expresado con las palabras, porque no son suficientes.
Creo que el arte siempre y en todas sus distintas épocas y contextos ha sido controversial. Hasta la fecha es díficil hablar de arte porque siempre surge la pregunta inevitable: “¿Qué es arte?”, en donde no vamos a entrar, porque podría ser una discución o monológo interminable. Pero, lo importante aquí, es que el arte definitivamente tiene un enigma o una magia oculta que a todos nos gusta y paradójicamente nos fascina el hecho de no saber que es con exactitud pero que nos mantiene en un hermoso confllicto.
Todo esto, entre otras cosas, son lo que nos llevan a ir a los museos “desinteresadamente”, sin otro placer más que el de disfrutar y enriquecer el espiritu.
El arte y el concepto del mismo va cambiando a través del tiempo y sin embargo no pierde ese factor “X” que nos mantiene tan interesados.